Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
​​

Uso racional de la energía


En los costos de operación de la actividad, los combustibles representan una parte importante. En consecuencia, controlar el correcto funcionamiento de las calderas, hornos u otros equipos que utilicen gas natural contribuirá a preservar el recurso y ahorrar en costos extraordinarios, que son innecesarios. 

Debido a que el gas natural es utilizado en la mayoría de los procesos para la generación de calor mediante su combustión, se debe maximizar
la eficiencia de su utilización. 

La forma de alcanzar la máxima eficiencia del conjunto se logra al llevar a las condiciones óptimas de régimen a cada subsistema que compone al sistema de combustión, para obtener así los mejores resultados del conjunto:

  • El Quemador está compuesto por el subsistema de regulación, el de control de operación, el piloto, el quemador principal, el difusor, la cámara de mezcla y los sistemas de seguridad. Esta parte tiene una importancia fundamental, debido a que es este el lugar donde se mezcla el combustible gas natural con el oxígeno contenido en el aire, y por lo tanto, la máxima eficiencia del quemador depende directamente de la relación de mezcla que se logre en los diversos estados de operación.

  • Mediciones de exceso de aire y temperatura de salida de gases de combustión en la chimenea pueden dar una idea de la eficiencia en el equipo. 

  • Las instalaciones de distribución de vapor deben tener una aislación térmica adecuada en función de la temperatura de la operación y de la temperatura del local donde está emplazada. La cantidad de calor que se pierde por una aislación deficiente, como así también por las roturas de esta, es energía que se pasa del gas natural al ambiente. Una aislación ineficiente es un costo incurrido sin un fin útil a sus necesidades. 

  • El conducto de evacuación de gases de combustión, generalmente llamado chimenea, debe estar diseñado de forma tal que permita la evacuación de los gases según las condiciones de diseño del fabricante. Se debe verificar periódicamente que este conducto no esté obstruido, ya que si esto sucede altera la relación gas-aire calibrada en el quemador. 

  • Los equipos de transferencia, como ser reactores e intercambiadores, deben ser mantenidos libres de incrustaciones para favorecer el intercambio de calor a sus niveles máximos. Por otro lado, también es importante el espesor y el estado de la aislación, debido a que son equipos que permanecen casi todo el tiempo en temperatura de régimen. La tarea final es medir el rendimiento térmico neto del equipo; esto consiste en comparar la energía que se le aporta desde la cantidad de combustible medido y la energía que se obtiene disponible para el uso, descontando las pérdidas. A mayor rendimiento, mayor eficiencia del ciclo y mayor ahorro de combustible. 

  • El rendimiento térmico total de su instalación dependerá de un adecuado control de las variables básicas descriptas. El hecho de controlarlas contribuirá a la preservación del recurso disponible, a la protección del medio ambiente y a reducir sus costos energéticos.